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jueves, 10 de agosto de 2017

LA TORMENTA DEJA 160 L/m2, ANEGA VIALES Y SE TRAGA LA PLAYA EN DENIA


La mayor inestabilidad se trasladó al interior del mar, aunque también llovió con intensidad torrencial en los municipios costeros de la Marina

Un atípico y temprano temporal de levante, con los ingredientes tradicionales de la «gota fría» del otoño (mar muy cálido, vientos marítimos húmedos y aire frío en altura) dejó ayer precipitaciones de hasta 160 litros por metro cuadrado en Xàbia y de 130 l/m2 en Dénia, donde la lluvia provocó algunos problemas debido a la incapacidad del alcantarillado situado en zonas costeras para evacuar intensidades de hasta 30 litros a la hora. El temporal también ha bajado notablemente las temperaturas, que esta mañana ni siquiera llegaban a los 20 grados en la provincia de Valencia, lo que ha permitido dormir a muchos tras días de intenso calor mientras que ha sorprendido a la gran mayoría a primera hora por lo fresco del día.

Las lluvias en la Marina Alta, que se desataron por la mañana y en un nuevo aguacero a partir de las 23.00 horas, afectaron a todo el promontorio formado por el cabo Sant Antoni, en la Marina, y fueron especialmente intensas en el entorno del Montgó, donde el choque de las nubes cargadas de humedad con las estribaciones de esta montaña provocó los principales registros; mientras, a unos pocos kilómetros de distancia, incluso en el mismo municipio, la cantidad de lluvia caída se reducía prácticamente a la mitad y las lluvias más persistentes y las tormentas más organizadas se quedaban sobre el mar. Sin embargo, la nota más destacada en Dénia fue la desaparición de la playa de les Deveses.

En Dénia, donde el aguacero llegó a descargar en la zona del Montgó 104 litros por metro cuadrado, se registraron por la mañana intensidades torrenciales de 15,2 l/m2 en solo diez minutos. El cielo se vino encima del litoral de la Marina Alta. Las fuertes precipitaciones anegaron calles, obligaron a cerrar playas como la del Moraig, en el Poble Nou de Benitatxell (en los acantilados se formaron cascadas), y, acompañadas de temporal marítimo, se llevaron por delante la castigada playa de les Deveses de Dénia. Esta ciudad ha perdido uno de sus playas más emblemáticas en pleno mes de agosto. La tempestad del pasado mes de enero ya destrozó aquí incluso casas de primera línea. Ayer las olas golpeaban directamente contra los muros de las terrazas de estas viviendas. El mar se tragó la arena.


El chaparrón obligó a cortar caminos en Dénia, Xàbia y el Poble Nou de Benitatxell. Numerosos conductores quedaron atrapados en los embalsamientos. En Dénia, la Policía Local cerró calles del litoral de les Marines, así como la avenida Joan Fuster y el Camí de Gandia. Nada nuevo bajo el sol (bajo la lluvia). Estos viales se encharcan con cuatro gotas. Ayer acumularon medio metro de agua. El tráfico era complicado en toda la ciudad. En el grupo San Andrés, una zona urbana que está muy baja, se acumuló gran cantidad de agua. Se averiaron vehículos y los portales de las fincas quedaron anegados. A mediodía, sin embargo, la tormenta había pasado. Mientras, en Xàbia, se cortaron los caminos próximos al río Gorgos.

El aguacero registrado ayer sobre las 23.00 horas ha disparado, según los datos recogidos por Avamet, las lluvias acumuladas durante el día a más de 100 l/m2. Así en Dénia, en la zona del Mongó, se han alcanzado los 104 l/m2, mientras que en la partida Lluca de Xàbia el registro ya es de 108 l/m2. Son cifras récord para el mes de agosto. Además, en Benitatxell se llegaron a los 99 litros, en Moraira a los 71, en Pedreguer a los 88, en Pego a los 71 y en la Vall de Laguar a 65.

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Olas de hasta tres metros

En el litoral, la mayor parte de las playas se cerraron por las corrientes y por olas que alcanzaron los tres metros de altura. Ya por la tarde en algunas de estas playas se cambió la bandera roja por la amarilla.

El chaparrón pasó por la Marina Alta sin dejar demasiados estragos. Donde sí que deja daños importantes es en la playa de les Deveses. Los vecinos se apresuraron en reconstruir sus casas tras destrozarlas la tempestad del pasado mes de enero. Exigieron a Costas una actuación urgente para recuperar la arena y poner distancia entre sus viviendas de primera línea (las más antiguas datan de 1928) y el mar. Y sí que se vertió aquí arena.

Pero la regresión no da tregua. Los vecinos la achacan a que los espigones que se construyeron en la vecina playa de l'Almadrava ha alterado la dinámica costera. Para Dénia, es un palo quedarse en pleno verano sin una de sus playas emblemáticas.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Alicante, a preguntas de este diario, precisaron que inspeccionarán les Deveses y valorarán si hay que actuar de forma inmediata para recuperar la arena o si la actuación genera ahora demasiado impacto y es mejor dejarla para después del verano. Las mismas fuentes indicaron que está en plazo de licitación la redacción de un proyecto para dar una solución «definitiva «a la erosión que sufre este litoral.

El Saler pierde su playa

Los vecinos de la Devesa del Saler denunciaron ayer, «una vez más», que los millonarios aportes de arena realizados por la Demarcación de Costas para reparar la playa de la Garrofera «son tirar el dinero y el trabajo», según aseguró la presidenta de la entidad vecinal, Ana Gradolí.

A pesar de la poca entidad del temporal, el agua volvió a engullir parte del litoral. Ayer no fue una excepción, y los vecinos se apresuraron a denunciar lo que consideran un derroche de recursos a falta de una solución definitiva que debe llegar en colaboración con el puerto de València, causante de la erosión de las playas del sur.

Los vecinos de la urbanización de La Casbah vieron entrar el agua prácticamente a sus domicilios el pasado invierno, destrozando por completo el pequeño paseo marítimo.

 El Ayuntamiento de València, ante la pasividad del Ministerio de Medio Ambiente, decidió reparar el muro y el paseo en una actuación de urgencia terminada solo hace unas semanas. Por su parte, el gobierno estatal acabó el trasvase de arena.